Cátedra Divina 27
Amados discípulos: Estoy abriendo vuestros ojos a la luz de mi enseñanza, para que podáis distinguir la verdad de la impostura; la luz de la conciencia, la sensibilidad y la intuición que poseéis serán las que os señalen el buen camino y os descubran los buenos frutos. Del verdadero conocimiento de mi Doctrina nacerá en vosotros la humildad, porque os sentiréis tan pequeños ante vuestro Creador, y a pesar de ello, tan agraciados y donados por El, que no osaréis levantar vuestra mirada hacia el Padre, si consideráis que se encuentra impura. La vanidad ha anidado en los que, creyendo haber alcanzado el completo conocimiento de la verdad, han llegado a considerarse sabios, fuertes, infalibles, grandes y absolutos, sin darse cuenta que muchas veces han estado confundidos. No quiero que entre este pueblo que apenas comienza a formarse bajo la luz de estas lecciones, surjan mañana los hombres que se encuentren confundidos por su vanidad, pregonando que son la reencarnación de Cr...
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