ENSEÑANZA DIVIVA No. 195
Escuchad mi lección, discípulos amados. A través de la inspiración del portavoz llega a vosotros mi palabra llena de enseñanzas. Escuchándola habéis reconocido, que ella es virtud, bálsamo y regeneración, y en su esencia vislumbráis la vida del espíritu. No creáis que a vuestro Maestro le basta tan sólo con verse rodeado de Vosotros; hay algo más que debéis hacer y que en verdad le complacería y es pagar esa deuda, que habéis contraído con Él y que aún no habéis saldado. Es una cuenta que ha pesado sobre vosotros a través de las etapas en que habéis venido a morar en la Tierra. Por eso es que en la caricia de mi palabra sentís el reclamo; en su amor encontráis un mandato y en la esencia una ley. Vuestra mente se confunde a veces y se rebela a este cumplimiento, y es que esa deuda sólo puede reconocerla el espíritu; mas si se inclina por las satisfacciones de la tierra, será espiritualmente un paria. Quiero que mis discípulos sean firmes en su fe y en sus convicciones, ...